Probablemente nunca pueda recuperar todos estos años de silencio, quizás esté más allá de las posibilidades el poder plasmar acá todo lo vivido en estos ¿7 años? en que ninguna palabra ha salido de mí para satisfacer la necesidad de decir lo que siento.
¿Dónde estabas? ¿por qué me atormentas con tu ausencia tan prolongada? ¿por qué te dejas ver sólo a veces como una mujer coqueta?
Espero recuperarte pronto, espero tener las fuerza necesarias para que vivas conmigo en la cotidaneidad de mis labores, en mis ansias por besar, en las ganas de abrazar, en cada uno de los pasos que doy por la ciudad, rodeando la vida profunda y a veces eterna. Quiero tenerte recostada en mi pecho, de donde nunca debiste haber salido, quiero que crescas en cada una de mis miradas.
Quiero que me dejes hablar por sus ojos, por sus pasos, por cada una de sus sonrisas y por cada uno de sus llantos. Quiero que me seas fiel y que nunca me abandones otra vez, que sepas exactamente cuando aparecer y cuando ocultarte en las sombras sin ser vista por el resto, pero observando cada detalle para después contármelo al oído.
Nunca pensé que te necesitaba tanto, así como nunca supe que no estabas tan lejos, que siempre me rondaste. Espero ahora poder extender mi brazo y rodearte como tanto me gusta hacer, sentir tu aliento alimentando mis ansias por ser alguien distinto y mejor cada día.
Bienvenida de nuevo, amiga eterna, bienvenida a este universo extraviado, bienvenida al Escritor de los Sueños, bienvenida a mi voz, a mis ojos, a mis manos. Serás tratada como te mereces, serás respetada y cuidada con cada centímetro de mi piel para que nuestro lazo, esta vez, si logre ser eterno.